La concepción de la pobreza
Cuando esta mañana avisaron que Oportunidades ahora también pagará los recibos de luz, me provocó una desagradable sensación en el fondo del estómago.
Una vez más los programas de asistencia social se convierten en armas para fortalecer la posición política de quienes se encuentran en el poder, y más peligrosamente, quienes se encuentran con la posibilidad de asignar presupuestos a diestra y siniestra como si se tratara de su bolsillo sobre el que están decidiendo.
La teoría del Estado de bienestar concibe este tipo de protecciones como algo positivo, ya que se le da la oportunidad a personas con menos ventajas, para que pueda tener un inicio más fácil y así pueda igualar a sus contrapartes con mayores privilegios económicos. En sentido general podría decirse que es correcto apoyar a 5 millones de familias con el 25% de sus gastos en energéticos pues esto permitirá que puedan destinar este dinero hacia otros gastos más importantes para el desarrollo de sus hijos, de sus familias, y en general para el bienestar de la población.
Pero hagamos un recuento de los tres regalos de Calderón desde que tomó posesión. Primero fue el seguro universal para todos los nacidos desde 2007; luego vino con el intento de control al precio de la tortilla que se le ha salido por todos lados; finalmente se compromete a pagar el 25% del gasto energético de estas 25 millones de personas, casi un cuarto de la población de México.
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