6 balnearios de Barcelona con los que echarle el cierre al estrés

La provincia de Barcelona tiene una larga tradición termal y múltiples balnearios. Sus caldes reparten servicios exclusivos que representan una sana tentación para quienes quieren echarle el cierre al estrés o, mejor aún, mejorar su salud con tratamientos especializados en ambientes sugerentemente agradables. Éstos que siguen son seis Balnearios de Barcelona muy recomendables:

– Balneario Blancafort. Esta estación termal de La Garriga fue remodelada en 2002 para reabrir sus instalaciones en 2004. Con más de 150 años de historia, sus gestores se han esforzado en convertirlo en uno de los spas de referencia europeos. En la reforma se ha respetado su fachada principal que luce una extraordinaria librea de gran hotel del siglo XIX. Sin embargo, las terapias con sus aguas saludables son del siglo XXI, en las que colaboran sus tres piscinas termales, sus circuitos de aguas a diferentes temperaturas, los chorros, hidromasajes, duchas de vichy y otros tratamientos orientales en un espacio especialmente acondicionado. El Balneario Blancafort es ideal para afecciones dermatológicas, digestivas o para combatir estados depresivos.

– Hotel Balneario Broquetas. Se trata de un establecimiento termal con mucha solera fundado en 1729. Se le reconoce por el estilo modernista de su construcción principal, por su confort y por las propiedades de sus aguas. Aguas cloruradas, fluoradas y sódicas que emergen a una temperatura de 77 grados centígrados, formando un gran caudal y que ayudan a tratar cuadros reumáticos, de estrés y diferentes problemas en las articulaciones. Su manantial termal está recomendado para personas que han sufrido traumatismos, dolores neurálgicos y para reducir la obesidad en todos sus grados. Los servicios de este establecimiento termal situado en Caldes de Montbui se completan con un hotel, un espacio ajardinado y servicios complementarios de gran calidad.

– Balneario Vila de Caldes. El Vila de Caldes es otro de los balnearios de referencia de Caldes de Montbui. Sus líneas vanguardistas, su modernidad constructiva le da al establecimiento termal un aire de sofisticación que resulta muy atractivo que se ve reforzado por su papel como centro cultural en la localidad. Reinaugurado para las Olimpiadas de Barcelona de 1992, pero conservando su fachada antigua original, el Vila de Caldes fue fundado en 1849. Sus aguas se pueden disfrutar en su piscina de burbujas, en un solarium con alta presión, en una ducha filiforme o en sus jacuzzis. Y, por supuesto, en cada uno de sus tratamientos exclusivos.

– Balneario Codina. Esta establecimiento está situado en la localidad de Tona, en la Plana de Vic. El balneario forma parte de un hotel, el Aloha, que aún mantiene su ambiente marcadamente familiar que invita a vacaciones de salud ideales para todos los de casa. En el Codina, el trato es siempre personal. Sus aguas están recomendadas para quienes padecen afecciones en las vías respiratorias, artrosis, migrañas, cefaleas, problemas pro dolores lumbares u osteoporosis. El balneario fue reformado en 2002 y cuenta con 14 habitaciones.

– Hotel Balenario Termas Victoria. El Victoria está situado también en la localidad de Caldes de Montbui. Sus aguas surgen de un manantial a 74 grados y tienen cualidades saludables que son relajantes, igualmente antiestrés, ayudan en los tratamientos de adelgazamiento, en curas reumatológicas y en la rehabilitación de diferentes tipos de fracturas. Sus tratamientos de estética son también populares y se ofrecen consultas médicas especializadas. El hotel anejo del balneario cuenta con 87 habitaciones, 64 dobles y 23 individuales. Los jardines y las terrazas que rodean al balneario, sus piscinas de burbujas y los masajes terapéuticos son algunos de los atractivos de este establecimiento situado a 20 kilómetros de Barcelona.

– Balneario Caldes d´Estrac. Una de las peculiaridades de este balneario costero es que sus tratamientos se obtienen de un surgente situado a menos de 300 metros de las aguas del Mediterráneo y brotan de un macizo rocoso de naturaleza granítica. Se trata de un balneario antiguo, de principios del siglo XIX. Las aguas brotan a 38 grados centígrados y están recomendadas para problemas en el aparato locomotor, para afecciones en el sistema respiratorio y para casos de traumatismo osteoarticulares. Se trata de aguas hipotónicas de mineralización media.

Seis oportunidades de disfrutar del mejor termalismo en Barcelona.

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